Elaboración de cerveza en tu cocina

Elaboración de cerveza
Elaboración de cerveza

Es momento de la elaboración de cerveza. El objetivo es mezclar el agua, la cebada malteada, el lúpulo y la levadura de forma adecuada. Con esto conseguiremos las condiciones perfectas para que la levadura realice su trabajo y convierta el líquido dulce que preparamos en cerveza.

A continuación, describimos el proceso de elaboración de cerveza con extracto de malta, el cual es el proceso ideal para principiantes. El extracto de malta puede ser líquido o en polvo y con él realizaremos 1 galón de cerveza. Existen otros métodos pero este es el que más recomendamos para tu primer cerveza.

El proceso de elaboración de cerveza en casa se puede dividir en los siguientes 5 pasos:

  •    Remojar la cebada malteada en agua caliente para liberar los azúcares.
  •    Hervir la mezcla de cebada malteada y agregar los lúpulos para añadir aroma y sabor.
  •    Enfriar la mezcla y añadir la levadura para comenzar la fermentación.
  •    La levadura fermenta el azúcar obtenido de la malta generando alcohol etílico y dióxido de carbono.
  •    Al terminar la fermentación, embotelle la cerveza con un poco de azúcar agregada para obtener un poco de carbonatación.

Antes de comenzar el proceso de elaboración de cerveza, prepara todo el equipo y anticipa todo el proceso de limpieza y desinfección.  Prepara todos los ingredientes en las cantidades correctas de acuerdo a tu receta: el agua, la levadura, cualquier tipo de malta y su cantidad, granos especiales, lúpulo e ingredientes adicionales.

Proceso de elaboración de cerveza

Limpieza y desinfección

Una limpieza y desinfección correcta es imprescindible para preparar tu propia cerveza de forma segura y obtener un buen sabor. La probabilidad de éxito se incrementa al utilizar instrumentos completamente desinfectados y limpios.

Para la limpieza de todos los instrumentos (olla de cocción, fermentador, sifón, etc.) se recomienda utilizar detergente sin perfume adicional, lavar con agua y tallar bien para eliminar manchas y sedimentos. No utilizar jabón para trastes ya que puede añadir sabores no deseados a la cerveza.

Todo el material que tendrá contacto con la cerveza tras el hervido deberá ser desinfectado correctamente. El desinfectante más utilizado es Star San, utilizando una onza diluida en 5 litros de agua. En esta solución deberás sumergir todo el equipo de 2 a 3 minutos para su desinfección.

El agua del grifo no está desinfectada y no es buena para limpiar utensilios de preparación. También puedes usar cloro, usando 10 litros de agua mezclados con 15 ml de cloro y 15 ml de vinagre blanco vinagre blanco. Antes de mezclar en el agua, no mezcles el vinagre y el cloro por separado. Si usas cloro es muy importante enjuagarlo con agua potable o destilada. Si no es enjuagado el cloro puede añadir sabor no deseado a la cerveza.

Preparar el mosto

El mosto es el líquido de sabor dulce que se extrae de la cebada malteada. Para prepararlo requerimos llenar la olla con 6 litros de agua. Si tu kit o receta de cerveza incluye granos especiales, necesitarás introducirlos en una bolsa de malla, y meterlos a la olla con el agua a 66°C.  Mantener la bolsa a la misma temperatura durante 15 minutos (el tiempo puede variar de acuerdo a la receta).  Después retira los granos y deja gotear la bolsa. No intentes exprimirla ya que puede liberar taninos que agregan un mal sabor a la cerveza.

Ahora añade el extracto de malta. Asegúrate de que quede completamente disuelto, sin grumos y mezcla para que no se pegue al fondo de la olla.  También agrega el lúpulo de acuerdo a la receta, en varios intervalos de tiempo para agregar amargor, sabor o aroma. Puedes agregar el lúpulo en una bolsa de malla para facilitar su extracción al finalizar el hervido. Los lúpulos se agregan al principio del hervido para agregar amargor. Si agregas lúpulo al final, influirá más en el aroma y el sabor. Esto dependerá del estilo que quieras realizar. Al terminar el hervido (generalmente una hora pero depende de la receta) apaga el fuego y de inmediato procede a enfriar el mosto.

Enfriar el mosto y transferir al fermentador.

Debes enfriar el mosto lo más rápido posible. Lo más sencillo es meter la olla en la bañera o el fregadero lleno hielos o agua fría. Mantenlo ahí hasta que su temperatura baje a 23° C. No salpiques ni introduzcas nada en la cerveza en este proceso. Si metes el termómetro debe estar correctamente sanitizado.

Una vez enfriado transfiere el mosto de la olla al fermentador y añade la levadura. Si tu lúpulo no fue agregado en bolsa puedes colarlo en esta parte del proceso. Utiliza un embudo tratando que salpique mientras lo viertes. Esto oxigenará la levadura lo cual será útil en esta etapa del proceso.

Tapa el fermentador y coloca el airlock. Deberás mantenerlo en un lugar oscuro a temperatura constante entre 18-21°C durante al menos 2 semanas. La mayor actividad de fermentación ocurre los primeros 3 días. Si observas que la actividad de fermentación es muy fuerte puedes cambiar el airlock por una manguera conectada a un vaso con desinfectante para evitar derrames los primeros días.

Embotellado

Después de 2 semanas estarás listo para embotellar tu cerveza. Desinfecta todo el equipo de embotellado (auto sifón, botellas, corcholatas, mangueras, etc.). Agregue un poco de agua y hierva el azúcar y enfríelo. Luego agregue la solución al balde limpio, desinfectado y vacío. Puedes pasar la cerveza a un balde de embotellado para evitar el sedimento y facilitar el proceso. Algunos prefieren embotellar directamente desde el fermentador.

Con ayuda del autosifón llena suavemente las botellas. Debes evitar que salpique o exponer la cerveza al aire ya que la oxigenación en este paso puede darle un mal sabor. Cada botella debe llenarse dejando un espacio de aire en la botella similar al de cervezas comerciales. Tu kit puede incluir pastillas para carbonatar (añadir gas – burbujas a la cerveza), si no las incluye puedes utilizar azúcar para el mismo fin añadiéndolos en este punto. Tapa correctamente las botellas asegurando que no tengan fugas.

Cada botella debe llenarse correctamente y el relleno de la botella debe retirarse. En la parte superior, se debe dejar un espacio aéreo ideal en la botella. Use un tapón de botella para tapar la botella.

Recomendamos esperar al menos 2 semanas para que la carbonatación ocurra adecuadamente, después de este periodo podrás destapar y disfrutar tu cerveza.